
Uno tiene amigos a los que uno no tiene que ver todos los días para quererlos.
De esos con los que uno se reencuentra después de meses, después de años y siguen entendiéndote a la perfección a los 5 minutos de reencuentro.
De esos que piden y esperan poco, y cuando están dan mucho.
Siempre dan más de lo que esperas, porque uno tiene que ser uno de esos amigos también, pidiendo y esperando poco.
Siempre dan más de lo que esperas, porque uno tiene que ser uno de esos amigos también, pidiendo y esperando poco.
Brindo por la amistad, la amistad de la buena, esa que es desinteresada y generosa.
Esa amistad que no piensa en los malos trapos, sino en lo bonito que es estar, aunque se esté poco.
3 comments:
ole,ole,y olé que buena que son la gente como tú.
Oh, k bonito tía! brindemos, brindemos!
Me doy por aludida.
Te quiero mucho Silvi!!
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