viernes, 31 de diciembre de 2010

Camboya

Estamos alucinando con Camboya.
O mejor dicho, con los camboyanos. Con su dulzura e inocencia, y ganas de ser feliz a pesar de todo lo que han pasado en los últimos 30 años.

Llegamos el dia 26, con algunas ineficiencias en el aeropuerto al llegar y las caras largas de los agentes de visados. Pero al salir del aeropuerto, todo cambió.
Conocimos a Kwan, nuestro taxista, que nos llevó al hotel y nos pasó detalles por si queríamos transporte para ver los templos.

Contrariamente a lo que pueda parecer, Kwan no fue insistente en conseguir trabajo, simplemente nos ofreció información para visitar los templos de Angkor y nos pareció estupendo tenerle como conductor al dia siguiente, ya que habla inglés estupendamente.

Nuestro hotel (Lotus Resort & Spa) también nos encantó, y la verdad es que han sido unos dias muy alucinantes.
Hemos decidido pasar los últimos dias en un sitio más sencillo, pero es mas familiar tambien (Golden Banana).

Los templos
El dia 27 estuvimos visitando los templos de Angkor: Angkor Wat, Angkor Thom y otros templos más pequeños que son igualmente espectaculares.
Tengo muchas fotos, que no le hacen justicia al momento y ya subiré al blog, pero sólo deciros que es realmente espectacular.
La mayoría de los templos fueron construidos entre el año 900 y el 1200, y parece mentira que hubiera tal desarrollo en aquella época para construir tales maravillas.

Lo puedo comparar tranquilamente a las pirámides de Egipto, es diferente obviamente, pero algo que se tiene que ver una vez en la vida.

La gente
Lo que nos ha llegado más al corazón son los camboyanos.
Tras guerra civil, bombardeos cuando Camboya se afilió a Vietnam en los 70, y el régimen comunista de Pol Pot donde 1.8 millones de camboyanos perdieron la vida en un periodo de 4 años (asesinatos, hambre, enfermedades, esclavitud), los camboyanos siguen sonriendo.

Su amor por la vida y la ingenuidad con la que te reciben es de lo más desarmante.
Es casi dificil de entender que en uno de los paises más pobres del planeta uno se sienta tan seguro. No hay robos, crimen callejero o historias terribles contra los turistas.

Hemos tenido momentos (sobretodo yo) muy dificiles viendo la situación en la que viven aqui:
  • Muchos no tienen trabajo, y se tienen que limitar a pedir o vender cositas en la calle (postales, libros, etc.)
  • Los que tienen trabajo, ganan muy poco.
    Nuestro conductor Kwan gana unos 3 dólares al día.
    El chico de la piscina, Munhe, gana 1,5 dólares al día.
  • La época turista (Octubre - Abril) es el mejor tiempo para trabajar, pero la mayoria se quedan sin trabajo en Abril.
  • Hay muchas personas que han sufrido una accidente por las minas antipersona, y hay muchos que no tienen piernas o brazos, o simplemente ya no están para contarlo.
  • Muchos niños son huérfanos y no tienen padres, asi que están en la calle pidiendo, y hemos escuchados historias horribles de turistas asquerosos que se aprovechan de la situación.
Aun y así, la esperanza que tiene esta gente es apisonante.
Creen que es su deber hacer que los turistas se sientan bienvenidos, para que más turistas sigan viniendo y apoyando al país.

Los turistas que no me gustan
Debo reconocer que los coreanos se están llevando la palma por maleducados.
No los he visto sonreir ni ser educados con los camboyanos.
Gritan para que les traigan un vaso de agua y van por el mundo como si el mundo les perteneciera.
Estoy al borde de perder los nervios con el próximo que se pase.
Qué horror de gente, por lo menos es lo que me parece ahora mismo.

Sorprendentemente, hay bastantes españoles visitando Camboya, pero la gran mayoria parecen ser coreanos, japoneses, y chinos.

En bicicleta
Hemos pasado un par de días recorriendo la ciudad de Siem Reap en bicicleta.
Esto me hubiera parecido una locura cuando llegamos y vimos lo caótico que es el tráfico, pero ahora ya le veo un orden a esta locura.
La verdad es que no he sentido miedo con la bicicleta, a pesar de todos los coches y motos que siempre hay a tu alrededor, porque los camboyanos vigilan unos y otros cuando conducen.

Donación de sangre
Nos hemos pasado por el hospital de niños a donar sangre.
Tienen deficiencias severas de sangre, y es normal en un pais donde culturalmente no es algo muy normal.
Era lo mínimo que podíamos hacer y todo fue super-higiénico y seguro.

Tengo un tipo de sangre (AB-) que es especialmente necesitado en este país y el doctor me explicó que los niños camboyanos no suelen tener este tipo de sangre así que siempre tienen muy poca disponibilidad.

Rutina
Estamos siguiendo una rutina alucinante, y será dificil volver a experimentar esta relajación.
  • 8 am - Nos levantamos
  • 9 am - Desayuno
  • 10-5pm - Vamos a ver cositas, bici, templos, etc.
  • 5-7pm - Baño en la piscina y cocktail (los mojitos valen 3$, asi que van que vuelan)
  • 7pm - Cena en el centro
  • 9pm - Masaje en el centro
  • 10 pm - A dormir
Lo estamos pasando muy bien, y disfrutando de las vacaciones.